La aventura de descubrir nuestra importancia
en la Naturaleza está bien explicita en ese circuito
al sur de Brasil. Acá, la comulgación
de la Naturaleza y del hombre es perfecta, rutas sinuosas,
ríos, quedas del agua, construcciones típicas
y centenarias, flora y fauna.
El modo de vivir de la populación hace con que
la hospitalidad, atención, cuidados aliados con
la habitual educación de los residentes, dejan
los practicantes de deportes saludares de bien con la
vida.
Acá vas a encontrar paisajes bucólicos,
áreas de preservación, el verde irrumpiendo
la ciudad con toda la belleza de jardines floridos.
El desvelo por las buenas costumbres y la vida tranquila
es percibida por todo el circuito. Adentrarse el los
vales, en las costaneras y al medio de la plantación
es una constante.
Oír al acento Alemán o Italiano es muy
común, incluso los trazos en las fisonomías
va a remitirle a un viaje a Europa, pues acá
viven en grande mayoría personas descendentes
de europeos.